lunes 19 de octubre de 2009

Nuevos San Bernardos en el hospicio del Gran San Bernardo ( Hospice du Grand-Saint-Bernard )


Durante el WUSB de Suiza, aprovechamos para hacer una escapada al hospicio del paso del gran San Bernardo que es donde nació esta raza. No esta demasiado lejos de Martigny ( a unos 30 km mas o menos ) y la carretera de acceso es buena aunque muy revirada y bastante estrecha en sus últimos kilómetros. Nos gustó mucho el entorno pero me la había imaginado como un lugar mas alto y con cumbres mas impresionantes. Lo que no esperaba es encontrar nieve para la época del año en que estábamos. Hay demasiados souvenirs y pocos San Bernardos. Te cobran por entrar a ver las perreras de verano del hospicio porque va junto a la entrada al museo que por cierto no esta mal. Supongo que en sus buenos tiempos en los que el paso no tenía carreteras como las de ahora y en los que no habían tampoco vehículos a motor si que debía de ser un refugio imponente por la altitud en la que se encuentra. Ahora tenían ejemplares de crianza Suiza ( de afijo del hospicio que es el du Grand Saint Bernard ) y también de crianza austriaca ( del afijo von Mönthal ) y incluso alguno era de pelo largo. Pudimos ver y fotografiar las perreras de invierno que me sorprendió que fueran tan pequeñas y las de verano también hubiera dicho que tenía que ser mas grande ( porque por terreno no será ya que esta en un lugar en el que no hay nada en kilómetros a la redonda ). En parte italiana hay como una pequeño lago alargado que estaba medio helado. Fue una visita entrañable ya que te permitía soñar con antiguos perros de salvamento que por como es el famoso Barry disecado que salvó tantas personas no debían de parecerse demasiado a los ejemplares que se pueden ver en las exposiciones actuales. Supongo que debieron ser ejemplares fuertes, resistentes al frío y a caminar con mucha nieve durante algunas horas, pero tampoco me parece que hubieran podido patrullar mucho con nieve virgen de gran profundidad y con el mal tiempo y ventiscas que pueden arreciar durante el crudo invierno a esas alturas en los Alpes. Tuve la suerte ( hace ya unos cuantos años ) de hacer el servicio militar en la compañía de esquiadores y escaladores de Jaca ( reg. Galicia 64 ) y vivir un poco de primera mano los rigores del invierno en alta montaña por lo que un poquito si que creo que puedo imaginarme la gran y dura labor que podían desempeñar los San Bernardos de aquellos tiempos. Por cierto, en aquellos tiempos tenían en el campamento de instrucción de Rioseta un magnífico San Bernardo que si mal no recuerdo le llamaban Tarzán, era de pelo largo, y calculo que debía de rondar los 80 cm de altura a la cruz por unos 80 y pico kilos de peso mas o menos. Era un ejemplar largo, fuerte y recio con una una gran cabeza y al que vi expulsar con autoridad a algún Mastín del Pirineo mas alto que el y a algún Montaña del Pirineo mas fiero que el también que intentaban entrar en su territorio.